¿Y si te dijeran que puedes?

Bea, Sergio, Emilio, Fernando y Gonzalo son pacientes diagnosticados de esquizofrenia. Hace unas semanas apenas se conocían y no tenían ninguna experiencia en deportes de aventura, y sin embargo, de la mano de su asociación AVIFES, y de algunos de los mejores especialistas de España, como Juanito Oiarzábal, Sebastián Álvaro, Ramón Portilla o Juanjo San Sebastián, se han propuesto un reto que parece poco menos que imposible: ascender al Picu Urriellu, el Naranjo de Bulnes.

Durante varias semanas, tendrán que realizar actividades de distinta naturaleza y dificultad, como las ascensiones del monte Gorbea y el Mondoto, escaladas en los Mallos de Riglos, el descenso en rafting del río Gállego o un vuelo en globo sobre la ciudad de Segovia. Actividades que les tendrán que preparar para la ascensión de esta montaña mítica, de 2519 metros símbolo del alpinismo moderno.

El documental no solo muestra las dificultades que han tenido que superar a lo largo del proyecto. También nos acerca a los protagonistas, que nos cuentan cómo ha sido su vida desde que conocieron su diagnóstico y todo ello con un fin: que sirva para acabar con el gran estigma que sufren las personas con enfermedad mental.


¿Y si te dijeran que puedes?

Bea, Sergio, Emilio, Fernando y Gonzalo son pacientes diagnosticados de esquizofrenia. Hace unas semanas apenas se conocían y no tenían ninguna experiencia en deportes de aventura, y sin embargo, de la mano de su asociación AVIFES, y de algunos de los mejores especialistas de España, como Juanito Oiarzábal, Sebastián Álvaro, Ramón Portilla o Juanjo San Sebastián, se han propuesto un reto que parece poco menos que imposible: ascender al Picu Urriellu, el Naranjo de Bulnes.

Durante varias semanas, tendrán que realizar actividades de distinta naturaleza y dificultad, como las ascensiones del monte Gorbea y el Mondoto, escaladas en los Mallos de Riglos, el descenso en rafting del río Gállego o un vuelo en globo sobre la ciudad de Segovia. Actividades que les tendrán que preparar para la ascensión de esta montaña mítica, de 2519 metros símbolo del alpinismo moderno.

El documental no solo muestra las dificultades que han tenido que superar a lo largo del proyecto. También nos acerca a los protagonistas, que nos cuentan cómo ha sido su vida desde que conocieron su diagnóstico y todo ello con un fin: que sirva para acabar con el gran estigma que sufren las personas con enfermedad mental.


Piedra de Luz

Alberto Iñurrategui, Jose Carlos Tamayo, Juan Vallejo, Ferrán Latorre y Mikel Zabalza se conocen desde hace mucho tiempo. Son 5 de los mejores alpinistas del momento y se proponen el que posiblemente sea su último reto juntos: ascender la Montaña de Luz, el Gasherbrum IV, de 7925 metros.

Quieren repetir la mítica ascensión que realizaron en 1958, los italianos Walter Bonatti y Carlo Mauri, dos iconos del alpinismo clásico.

Gracias a que le faltan 75 metros para llegar a los 8000 metros, el Gasherbrum IV, está fuera del circuito de los 14 ochomiles y, a pesar de ser una de las montañas más bellas de la tierra, apenas ha sido ascendida. Su proximidad a montañas con más nombre como el K2, el Broad Peak o los Gasherbrum I y II, que cada año atraen a numerosos alpinistas, no impide que durante muchos años ni siquiera haya sido intentada su ascensión.

Las dos historias, la de estos cinco compañeros y la de Bonatti y Mauri de 1958, se van alternando con reflexiones de sus protagonistas, no solo de esta montaña, también de la importancia del alpinismo, y de otra forma de entender la vida.


Laila Peak. La medida de la vida

Es difícil encontrar un lugar más frío, desolado y hostil para el ser humano que el Karakorum en invierno: el territorio del dominio exclusivo de la roca y el hielo. Y es precisamente allí, donde los vientos son feroces y las tormentas azotan con violencia donde se encuentra la última frontera del alpinismo. Las expediciones invernales.

Dos generaciones de alpinistas, separadas por 20 años, se proponen escalar el Laila Peak, una espectacular aguja de más de 6000 metros, famosa por su belleza y por ser la montaña “que dibujan todos los niños”.

Durante varias semanas los 6 amigos trabajarán juntos desafiando las duras condiciones invernales del valle de Hushè, con temperaturas por debajo de los 30 grados bajo cero y sobre todo, reflexionarán sobre unas vidas de amor y pasión por las montañas. Una experiencia que les dará “una medida de la vida exacta”.


Tras las huellas de Shackleton (capítulos 1 y 2).

En 1914, un pequeño barco con una tripulación de 28 hombres zarpaba del puerto de Plymouth dando comienzo a una de las mayores aventuras de la historia. Sir Ernest Shackleton se había propuesto completar uno de los grandes retos que aun quedaban por hacer en tierras polares: atravesar la Antártida de punta a punta.

La expedición apenas logró pisar el continente antártico y durante más de dos años su principal objetivo fue volver a casa con vida. A pesar de que en su época Shackleton fue considerado un fracasado, hoy en día, un siglo más tarde, es todo un ejemplo de liderazgo y gestión de las crisis.

Nuestro equipo, que siempre tuvo al aventurero británico como un referente, se propuso repetir, la gesta con la que terminó aquella Expedición Imperial Transantártica: el cruce a pie de la Isla San Pedro, en el archipiélago de Georgias. Un homenaje a aquellos hombres, que hicieron más con menos, en uno de los lugares más salvajes y bellos del planeta.

La historia se divide en dos documentales: uno centrado en la aventura de 1914, ilustrado con las maravillosas imágenes que Frank Hurley realizó durante la expedición y otro segundo, con nuestra expedición como protagonista.


Tras las huellas de Shackleton (capítulos 1 y 2).

En 1914, un pequeño barco con una tripulación de 28 hombres zarpaba del puerto de Plymouth dando comienzo a una de las mayores aventuras de la historia. Sir Ernest Shackleton se había propuesto completar uno de los grandes retos que aun quedaban por hacer en tierras polares: atravesar la Antártida de punta a punta.

La expedición apenas logró pisar el continente antártico y durante más de dos años su principal objetivo fue volver a casa con vida. A pesar de que en su época Shackleton fue considerado un fracasado, hoy en día, un siglo más tarde, es todo un ejemplo de liderazgo y gestión de las crisis.

Nuestro equipo, que siempre tuvo al aventurero británico como un referente, se propuso repetir, la gesta con la que terminó aquella Expedición Imperial Transantártica: el cruce a pie de la Isla San Pedro, en el archipiélago de Georgias. Un homenaje a aquellos hombres, que hicieron más con menos, en uno de los lugares más salvajes y bellos del planeta.

La historia se divide en dos documentales: uno centrado en la aventura de 1914, ilustrado con las maravillosas imágenes que Frank Hurley realizó durante la expedición y otro segundo, con nuestra expedición como protagonista.